mar 15, 3 años ago
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Juan Rivera, no hace ruido pero hace el trabajo

Marzo 15, 2012.- El venezolano Juan Rivera no es un hombre muy extrovertido, ni es muy ruidoso en el clubhouse de los Dodgers. “He hablado con él una sola vez”, dijo el gerente general de Los Angeles, Ned Colletti. “Solamente me saludó, no hubo mucha conversación”.

¿Será cuestión del idioma para el guardabosque?

“No creo”, expresó el lanzador dominicano Ramón Troncoso, quien tiene su casillero al lado del de Rivera. “Tampoco dice mucho en español. Es en buen tipo, pero un poco tímido. Solamente te comenzará a hablar si le preguntas algo”.

Seguramente el jardinero central Matt Kemp tiene anécdotas interesantes sobre Rivera, su compañero en los jardines.

Al preguntársele Kemp, éste no pudo contener su risa.

“Es un hombre de pocas palabras”, señaló Kemp. “Trabaja y estudia el bateo. Es un buen compañero, reservado y juega fuerte. Es lo único que sé de él, y eso no es malo”.

Adam Kennedy jugó dos años con Rivera en los Angelinos, y puede explicar lo que el comportamiento de Rivera nos puede decir sobre él.

“Es un hombre muy enfocado”, dijo Kennedy. “Ha estado al lado de jugadores bastante buenos. Es posible que esté asumiendo las cualidades que los hacen grandes peloteros. Muchos lo pueden calificar como un jugador callado por su enfoque. Muchos jugadores hacen las cosas a su manera. A fin de cuentas respeta a todos”.

Rivera lo da todo a nivel individual y colectivo. Como Kennedy lo indicó, Rivera es famoso por dedicarse a estudiar el juego en el salón de video, hasta el punto de que observa cada turno durante el partido entre cada entrada.

“Eso lo aprendí cuando llegué a las Grandes Ligas con los Yankees”, manifestó Rivera. “Derek Jeter hacía lo mismo. Observé mucho a Jeter y [al boricua] Bernie Williams. Jeter también observaba cada turno durante los partidos y quise hacer lo mismo”.

Después de cada juego, Rivera lleva a su casa el video del lanzador que enfrentará al día siguiente. Y está de regreso al salón de video 45 minutos antes de cada encuentro.

“Es uno de los bateadores más profesionales que he conocido”, expresó el coach de bateo de los Dodgers, Dave Hansen. “Eso es lo primero que recuerdo cuando lo conocí el año pasado. No se sale de su rutina diaria. Es bastante enfocado”.

El dirigente Don Mattingly conoció a Rivera cuando el guardabosque era un prospecto de los Yankees. Pero indicó que mientras más tiempo lo conoces menos sabes de él.

“Parece que en aquel entonces hablaba más”, indicó Mattingly. “Presta atención cuando le hablas, pero no necesariamente te responde. Pega jonrones, empuja carreras y atrapa la pelota. Entonces parece que te entiende”.

Si la meta de Rivera es que lo dejen solo para poder hacer su trabajo, la ha alcanzado de gran manera, y es una de las mejores adquisiciones que Colletti ha hecho.

Reclamado por solamente US$20,000 de la lista de waivers después de la pausa del Juego de Estrellas cuando los Azulejos decidieron invertir en sus jóvenes, Rivera le dio a Los Angeles la protección detrás de Kemp que tanto necesitaban ya que no pudieron lograrlo con el dominicano Juan Uribe, James Loney ni con el poder del lesionado Andre Ethier.

En 62 compromisos con los Dodgers, bateó .274 con cinco vuelacercas y 46 empujadas. En conjunto, Los Angeles promedió 3.7 carreras por juego antes de la llegada de Rivera y 4.4 con el toletero en la alineación. Rivera no es el único responsable, ya que Loney se encendió en la segunda mitad de la temporada y Hansen reemplazó a Jeff Pentland como coach de bateo.

Rivera, ahora con 33 años, era un bateador de poder en sus mejores años con los Angelinos. En el 2009 alcanzó las mayores marcas de su carrera con 25 cuadrangulares y 88 remolcadas. Cayó a 15 jonrones y 52 impulsadas al año siguienete, y luego fue enviado a Toronto en el canje por Mike Napoli y Vernon Wells.

En la primera mitad de la campaña del 2011 con los Azulejos, tuvo un promedio de .243 con seis jonrones y 43 impulsadas, pero fue designado para asignación el 4 de julio. Los Dodgers lo reclamaron y conectó un vuelacercas en el primer lanzamiento que vio vistiendo el uniforme de Los Angeles el 15 de julio.

Después de eso solamente pegó cuatro bambinazos más por los Dodgers, pero compensó la falta de poder con varios turnos clave. Bateó .344 con corredores en posición de anotar y el club tuvo foja de 36-22 cuando jugó como titular. Demostró suficiente versatilidad para jugar en ambas esquinas de los jardines y fue el inicialista titular en 13 compromisos, lo que le dio al equipo un bateador derecho contra un lanzador zurdo cuando Loney pasaba por un bache.

Sus 46 remolques en la segunda mitad del 2011 lo colocaron de segundo en el conjunto y sus 22 empujadas en septiembre le dieron el segundo lugar de la Liga Nacional detrás de Ryan Braun, quien tuvo 24.

Rivera comenzó la primavera bateando de 9-0, pero en la última semana ha pegado tres jonrones.

“Utiliza el sentido común cuando está en la caja de bateo”, indicó el coach dominicano de los Dodgers, Manny Mota. “Es un poco tímido. No dice mucho. Pero muestra mucha concentración en sus responsabilidades”.

MLB

Portal oficial de la Major League Baseball, edición español (Las Mayores)

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